Acomoda la tela

1-. Pasa la tela por las dos anillas con cuidado de que no se te de la vuelta.

2-. Cruza las anillas 

3-. Vuelve la tela hacia atrás pasando por la anilla exterior.

4-. Un truco para que el ajuste con el bebé sea más rápido y sencillo es dejar la tela a tu medida para que una vez introducido al bebé sobre poca tela para ajustar. Para ello nos colocamos la bandolera y la tela debe quedar a la altura del primer hueso de la cadera.

5-. Por último el paso más importante: ordenar la tela por la anilla para que al ajustar corra bien y no se quede enganchada. Este es un error muy común.

Colóca al bebé

1-. Otro error común es que las anillas queden bajas y para evitarlo antes de empezar coloca las anillas en tu hombro o hacia la espalda. Al meter al bebé van bajando. Para mayor comodidad
las anillas deben quedar entre tu clavícula y tu pecho.

2-. Coloca al bebé sobre tu hombro y mételo en la bolsita por sus pies.

3-. Deja la tela en sus rodillas.

4-. Súbela del canto superior hasta un dedo por encima de su oreja. Así si tu bebé no sostiene su cabeza o se duerme tendrás tela para sujetársela.

5-. Toda la tela sobrante métela entre tu bebé y tú sacando la tela por detrás de sus rodillas
(corvas).

6-. Comienza ajustando la tela que sujeta su cabeza y cuello.

7-. Después repite punto por punto hasta que tenses la tela por igual.

8-. Por último extiende la tela de la zona del hombro y aléjala de tu cuello para que no cargue con el peso